Nicotina en la era del algoritmo: desafíos cruciales ante la extrema vulnerabilidad de nuestro país



Por Walter Martello
Defensor del Pueblo Adjunto de PBA

En el marco del Día Mundial Sin Tabaco 2026, cuyo lema global establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) es “Desenmascarar el atractivo: contrarrestar la adicción a la nicotina y al tabaco”, desde el Observatorio de Adicciones y Consumos Problemáticos de la Defensoría del Pueblo consideramos imperativo fijar una postura de alerta y acción urgente.

El diagnóstico de la OMS es categórico y coincide milimétricamente con las investigaciones territoriales que venimos llevando a cabo desde hace años en la Defensoría: la industria del tabaco se está reconvirtiendo a través de la tecnología para capturar a una nueva generación de consumidores. Sin embargo, mientras el mundo avanza hacia restricciones más severas, la Argentina atraviesa un escenario de extrema vulnerabilidad sanitaria tras el dictado de la Resolución 549/2026 del Ministerio de Salud de la Nación, la cual desarticuló quince años de vigencia del principio precautorio que sostenía la prohibición de la ANMAT sobre los Sistemas Electrónicos de Administración de Nicotina (SEAN).

Asumimos el desafío de la OMS como un mandato de resistencia institucional. No podemos convalidar una concesión regulatoria que normaliza el consumo bajo el falso ropaje de la "reducción de daños". La nicotina dejó de oler a humo para oler a menta y frutas, pero su capacidad de alterar el desarrollo neurobiológico de la corteza prefrontal en nuestros adolescentes sigue intacta.

Desafíos críticos para la salud pública

Podemos identificar cuatro desafíos estructurales que la legislación argentina debe abordar de inmediato para frenar la epidemia de la "Nicotina 4.0":

-Neutralizar el atractivo artificial y la gamificación: la industria utiliza sabores (frutales, dulces) y diseños de alta tecnología (similares a lápices USB o con luces LED) para camuflar el daño. Peor aún, en territorio bonaerense hemos detectado la escandalosa presencia de máquinas recreativas de "garra" en complejos de cines donde los adolescentes juegan para extraer vapeadores como si fueran peluches.

-Combatir el consumo invisible y deslocalizado: la irrupción masiva de las bolsas o pouches de nicotina sintética oral (como ZYN o Velo) representa una burla a los controles tradicionales. Al alojarse de forma discreta entre la encía y el labio, los chicos las consumen dentro de las aulas frente a los docentes sin dejar rastro de olor ni humo, mientras los comercios las exhiben impunemente al lado de las golosinas.

-Desarmar las redes subterráneas de distribución: el control en comercios tradicionales es necesario pero insuficiente. El mercado joven se dinamiza hoy a través de circuitos informales entre pares: adolescentes que actúan como nodos mayoristas, publicitando catálogos en estados de WhatsApp y perfiles de Instagram para comercializar de forma directa en patios de colegios y clubes.

*Exponer la falacia del control estatal "sin dientes": la Resolución 549/2026 pretende delegar el control estadístico de rangos etarios en los propios operadores comerciales. En un contexto de severo ajuste fiscal, pérdida de inspectores y debilitamiento de los organismos de auditoría sanitaria, el actual gobierno nacional carece de la capacidad fáctica para fiscalizar este mercado, dejando la salud de los menores en manos de la autorregulación corporativa.

Se requiere instrumentar un Federalismo de Protección. ¿En qué consiste? En propiciar que las provincias utilicen su poder de policía sanitario latente para blindar a sus comunidades.

A continuación, detallo algunas posibles propuestas legislativas a nivel nacional:

-Ley de Emergencia Sanitaria Juvenil y suspensión de la Res. 549/2026: suspender de manera inmediata los efectos de la apertura de mercado dictada por el Ministerio de Salud, restituyendo la veda absoluta de la ANMAT hasta tanto el Estado garantice una estructura real, presupuestaria y científica de control.

-Modificación ampliatoria de la Ley Nacional N° 26.687 (Ley Nacional de Control del Tabaco): equiparar de forma taxativa en el texto legal a los cigarrillos electrónicos (con y sin nicotina), dispositivos de tabaco calentado y bolsas de nicotina oral dentro de las prohibiciones vigentes de publicidad, patrocinio, ambientes 100% libres de humo y venta a menores.

-Prohibición absoluta de sabores y aditivos: vedar por ley la comercialización de cualquier insumo de vapeo o nicotina oral con saborizaciones atractivas para la niñez (frutas, postres, mentolados), tipificándolos como estrategias de captación deliberada.

Iniciativas de blindaje territorial en la PBA

En la provincia de Buenos Aires, se podría avanzar con una normativa de regulación de puntos de venta. A saber:

-Impulsar acciones para vedar la exhibición de pouches de nicotina y vapeadores a menos de tres metros de las líneas de caja o góndolas de golosinas.

-Prohibir, asimismo, la radicación de comercios destinados a la venta de estos productos en un radio menor a 300 metros de establecimientos educativos primarios y secundarios.

-Otra iniciativa podría ser tipificar como falta grave pasible de clausura la venta mediante máquinas expendedoras automáticas y el uso de dispositivos de entretenimiento recreativo para la distribución de insumos de nicotina.

-Actualización inmediata de la Ley Provincial N° 13.894 (Control del Tabaquismo y Ambientes Libres de Humo): prohibir el uso de cigarrillos electrónicos y dispositivos de tabaco calentado en todos los espacios cerrados de acceso público (públicos y privados) del territorio bonaerense, erradicando el vapeo de la administración pública, escuelas y transporte.

-Programa Provincial de Vigilancia de la Nicotina Sintética: crear una unidad especializada de control digital dentro del ámbito provincial para rastrear, denunciar y penalizar el comercio subterráneo en redes sociales, articulando en paralelo con la Dirección General de Cultura y Educación protocolos pedagógicos preventivos (no punitivos) para abordar el consumo en las escuelas secundarias.

Hacer frente a la estrategia de la industria tabacalera no admite medias tintas ni regulaciones tibias que operan como trajes a medida del mercado.