La Defensoría relevó hábitos financieros de estudiantes platenses y detectó desafíos en organización y uso del crédito

Durante el primer semestre de 2026, la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires, a través del Área de Asuntos Económicos, desarrolló 18 talleres de Educación Financiera en escuelas secundarias del municipio de La Plata, alcanzando a aproximadamente 1.000 estudiantes.

Como parte de estas actividades, se realizó una encuesta entre los participantes con el objetivo de conocer sus hábitos, conocimientos y experiencias vinculadas al manejo del dinero, el ahorro, el crédito y la organización de las finanzas personales. Los resultados preliminares muestran que los adolescentes participan activamente en decisiones económicas desde edades tempranas.

El 69% manifestó administrar habitualmente dinero que recibe por distintas vías, como mesadas, regalos, trabajos ocasionales u otros ingresos. Sin embargo, el relevamiento también identificó desafíos importantes en materia de organización financiera. Mientras que el 70% de los estudiantes afirmó saber en qué gasta su dinero, solo el 29% señaló registrar o controlar sus gastos de manera sistemática.

Este resultado permite observar una brecha entre la percepción y la práctica: muchos jóvenes consideran conocer sus hábitos de consumo, aunque no utilizan herramientas concretas para organizar y planificar sus finanzas.

La encuesta también detectó dificultades vinculadas al conocimiento del crédito y el endeudamiento. El 59% de los estudiantes manifestó que desconocía que pagar únicamente el monto mínimo de una tarjeta de crédito genera una deuda creciente, uno de los conceptos básicos para comprender el funcionamiento del financiamiento y prevenir situaciones de sobreendeudamiento.

Otro dato relevante es que la familia continúa siendo el principal espacio de aprendizaje sobre dinero y administración financiera, por encima de otras fuentes de información como redes sociales, internet o contenidos digitales.

A pesar de estas dificultades, los resultados reflejan una valoración positiva de la educación financiera. Casi nueve de cada diez estudiantes manifestaron que el taller les permitió comprender mejor cómo administrar su dinero o reconocer que aún tienen mucho por aprender sobre estos temas.

Los datos relevados muestran que los adolescentes ya participan de decisiones económicas cotidianas, pero todavía presentan dificultades para organizar sus gastos y comprender conceptos básicos vinculados al crédito.

En este contexto, la educación financiera constituye una herramienta fundamental para promover decisiones económicas informadas, fortalecer la autonomía de los jóvenes y prevenir situaciones de vulnerabilidad económica futura.

Los talleres continuarán durante el segundo semestre del año, incorporando nuevas actividades y profundizando contenidos vinculados al ahorro, el endeudamiento responsable y los desafíos financieros del entorno digital.